octubre 19, 2004

Mi historia (historia?) del eterno retorno.

Acaso te has llegado a preguntar de donde pides tiempo prestado, mientras te vas por ahi intentando armar cosas que traten pensar. No , ni siquiera hay tiempo.

Por cierta calle la cual transito suele suceder que veo a una chica fuma alrededor de su eterno jardin, que tiene un eterno retorno, que parece imagen de mi eterno retorno en un segundo programado. Se fuma de una manera tan placentera que al verla no, no hay espacio y tiempo y quisiera que me dejara sentarme junto a ella. Fumar y quizás intercambiar una sonrisa , volver a emprender mi ida a mi casa.

Porque saben pasar junto a una calle de la alta burguesia es mucho diferente a su paralela el mundo de los no tan beneficiados. Me abruma pensar que la paralela es mucho más agitada mientras que la otra parece que el dinero compro el tiempo y no cambia.

Dedicado este blog a la chica que fuma tan amenamente por esa calle que no cambia, en el segundo que retorna para que mi tarde sea más placentera. Gracias chica aunque no me conozcas.

octubre 11, 2004

Y vuelvo a las andadas...

Victoriosa de cualquier actividad poco ética, con algunos antojos más algunos menos, con más miligramos (mililitros milimililitros) de salbutamol... Con la esperanza no hecha tan de jiras con ganas de relatarles lo que acontece en mi vida sobre un cerro, sobre mi cama, mi sillón sobre todo que gracias a dios o por desgracia es mío.

Con el sistema inmune que tiene de pronto una fiesta y que no me ha invitado... Con mi sistema nervioso que se ha revelado. Me duelen los finos cristales que se quedan atrapados en la garganta.




Vuelvo a las andadas de llamarle a lo que se me ha quedado prestado por los años, pero vuelvo a las andadas sin mirar tanto como solía hacerlo antes.