Desde que tengo 16 años he esperado con ansía el momento para participar en un verano para la ciencia. Ahora que han pasado casi 6 años (dios qué rápido pasa el tiempo) veo en mi correo a entusiastas investigadores dispuestos a recibirme. Me preguntan si estoy familiarizada con el trabajo en el laborotorio. Si a laboratorio se puede llamar hacer tinciones gram, hemocultivos, copro y baciloscopias... Creo que no se refieren a esto. Yo siempre supe que el no estar cerca de un laboratorio me iba a causar conflicto. Pero pues qué quieren que haga yo sólo veo células y tejidos en microscopios ahí se cierra mi universo de trabajo. ¿Qué quieren que haga yo en un desierto? Es hora de visitar los laboratorios y aprender un poco más. Tengo 3-4 meses para mejorar la condición de trabajo en laboratorio. La otra experiencia con la investigación es de mi significant one que tiene tanta pasión por lo que hace que me contagia con ese espiritu.
Estoy sumamente emocionada y espero que esto me dure varios meses. Quiero comerme al mundo en este momento. En la mañana caia en cuenta que ya cumpliré al fin 22 años. Ya no me coso al primer hervor. Y creo desde que tengo memoria tengo una fijación patológica con dejar esta ciudad. Yo no puedo superar mi trauma geográfico así de sencillo. Quizás digan que soy una simple que terminaré extrañando a Hermosillo. No creo. No me siento de este lugar y estoy casi segura que me enamoraria de cualquier otro lugar del planeta. Yo creo que esta es una crisis que les pasa hasta la gente que vive en NY. No lo sé. Para mi este será el verano que le diga adiós a un rato a mi vida en casa. Comenzar a dar pasos pequeños. Después de todo en 2 años ya no podré vivir en mi casa por cuestiones del Hospital y Servicio Social. Y si todo sale bien me iré a la Residencia y comenzaré mi vida en otro lugar. Espero que así sea. Porque muchas veces veo hacia el pasado planes que he hecho que se deshacen como castillos de arena.
¿Qué voy a hacer en el verano en el DF? GOD! qué no hare. Conoceré la ciudad y me hartaré del tráfico. Adoraré el clima y la comida (me limitare en esto último Ensenada 2007 todavia lo resiente mi cuerpo). Disfrutaré cada enseñanza que me den en la estancia y cada enseñanza que me de la vida. Seré completamente feliz. Estaré llena, tranquila, y espero que rodeada de amor. Haré ebria a mi amiga Adelina y festejaremos su cumpleaños como nunca lo ha festejado. Besaré bajo la lluvia. Aprenderé a bailar banda en el centro. Oiré Luis Miguel hasta que me canse. Voy a desquitar todo el tiempo que no estoy allá. Voy a transnocharme preguntando las cuestiones más básicas de la vida. Prometo arreglarme como no lo hago aquí.
Explotaré en mil pesados y seré feliz. Me siento como en esa canción de Björk la de It's oh so quiet.
it's. oh. so quiet
it'a oh. so still
you're all alone
and so peaceful until...
you fall in love
zing boom
Mostrando las entradas con la etiqueta paola filosófica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta paola filosófica. Mostrar todas las entradas
febrero 23, 2009
Verano para la Ciencia
Publicadas por
paola
a la/s
13:36
octubre 14, 2008
Sobre las creencias.
Me cae a toda madre la gente alivianada. No importa su religión, si por ejemplo creen el espagueti volador o que un omni vino e implantó una semilla que dio vida a la vida. No me importa que crean que dios fue dios y creador del universo. Y sobre todo agradezco que no me metan sus creencias. Digo una que un día amanece con la idea de que no le importa eso asume para el resto de su vida que si hay un dios está bien y si no lo hay también. No creo necesaria la modulación de un creador para elegir lo que quiero hacer con mi vida. Lo que pasa es que aunque no creo en un dios en partícular me encantan todas las enseñanzas de las religiones. Aquellas que dicen que debes ser solidario hasta que en la reencarnación todos volvemos a aprender algo nuevo en la vida.
Me inquieta de manera sorprendente algunas cosas que no puedo explicar pero no me quitan el sueño y sólo dejo que pasen. Podrían tacharme de loca. Pero no me parece normal que mi mamá vea fantasmas, que mis hermanas sepan quien morirá y que tengo un acusado sentido de sobrevivencia. Esto es que sé cuando algo pasará sea bueno o malo pero lo intuyo. Mamá cuando era niña me decía que el miedo se quita rezando. Yo siempre he sido inquieta. Manera sorprendente el efecto de rezar. Dicen que cuando a una la inquietan los fantasmas lo que tiene que hacer es sólo hablar con ellos. Es un ejercicio raro. Como hablas con algo que no crees que ni existe. Pero hay un peso que cede al entrar al juego. No creo que terminé creyendo por el completo más siendo mujer de formación cientifica entiendo que hay cuestiones que no están esclarecidas que uno sólo tiene que hacerle como con la religión tener un poco de fe ciega. Es cuando la ciencia se convierte en cierto dogma que me irrita en ocasiones.
He pensado explicaciones diferentes. Porque mis abuelos de niña me decían que ellos sentian y veian cosas que las demás personas no podian. Quizás hay gente que tiene receptores de sensibilidad que no tienen otras personas. Y la expresión de estos tiene un fundamento psicológico. Es por eso que situaciones de estrés me hacen más receptiva hacia algún fenómeno en particular. No hay peor cosa que jugar con el miedo propio. Y es peor aceptar que una no se puede enfrentar a este miedo por alguna creencia una pierde poco a poco eso tan humano que se llama fe y esperanza. Nada grave. Pero son también cualidades necesarias en cualquier individuo para sentir que pertenece a una familia, a una ciudad. Por ejemplo: mi familia es católica con todas estas manifestaciones metafísicas que simplemente ignoran. Yo ni siquiera tomo atención a lo católico ni a lo metafísico a pesar de ser un ente importante en la vida familiar. Mi madre dice que me siente alejada, distanciada, enojada y simplemente es que no me gusta complicarme.
´
Así es la vida y qué hacerle, que siga con su curso.
Me inquieta de manera sorprendente algunas cosas que no puedo explicar pero no me quitan el sueño y sólo dejo que pasen. Podrían tacharme de loca. Pero no me parece normal que mi mamá vea fantasmas, que mis hermanas sepan quien morirá y que tengo un acusado sentido de sobrevivencia. Esto es que sé cuando algo pasará sea bueno o malo pero lo intuyo. Mamá cuando era niña me decía que el miedo se quita rezando. Yo siempre he sido inquieta. Manera sorprendente el efecto de rezar. Dicen que cuando a una la inquietan los fantasmas lo que tiene que hacer es sólo hablar con ellos. Es un ejercicio raro. Como hablas con algo que no crees que ni existe. Pero hay un peso que cede al entrar al juego. No creo que terminé creyendo por el completo más siendo mujer de formación cientifica entiendo que hay cuestiones que no están esclarecidas que uno sólo tiene que hacerle como con la religión tener un poco de fe ciega. Es cuando la ciencia se convierte en cierto dogma que me irrita en ocasiones.
He pensado explicaciones diferentes. Porque mis abuelos de niña me decían que ellos sentian y veian cosas que las demás personas no podian. Quizás hay gente que tiene receptores de sensibilidad que no tienen otras personas. Y la expresión de estos tiene un fundamento psicológico. Es por eso que situaciones de estrés me hacen más receptiva hacia algún fenómeno en particular. No hay peor cosa que jugar con el miedo propio. Y es peor aceptar que una no se puede enfrentar a este miedo por alguna creencia una pierde poco a poco eso tan humano que se llama fe y esperanza. Nada grave. Pero son también cualidades necesarias en cualquier individuo para sentir que pertenece a una familia, a una ciudad. Por ejemplo: mi familia es católica con todas estas manifestaciones metafísicas que simplemente ignoran. Yo ni siquiera tomo atención a lo católico ni a lo metafísico a pesar de ser un ente importante en la vida familiar. Mi madre dice que me siente alejada, distanciada, enojada y simplemente es que no me gusta complicarme.
´
Así es la vida y qué hacerle, que siga con su curso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
