junio 19, 2008

A veces no tienes ganas de escribir o no tienes nada de que escribir. Te roban los días y no hay nada que decir, que evidenciar mas que uno sigue con vida. Se sienta en el borde de la cama de la cama de su mamá y se pone a lado en silencio para que ella sepa que sigues ahí. Los días pasan largos y cortos; cuando menos piensa me llevan a misa. Después no quiere irse a ver al abuelo porque el abuelo es polvo. Y mi madre piensa que se fue de un gran viaje y le habla a las fotografías. Pienso que necesita antidepresivos.

Yo me quedó con la abuela. Ella está mucho más tranquila que mi madre. Aquí parece que nadie se murió. Aquí se sigue haciendo lo mismo y viendo las noticias, comprando el periodico. La abuela al parecer es muy fuerte o mis sospechas son ciertas: no queria al abuelo. Pero a mi me conviene estar con ella porque al dormir en la cama del abuelo, al tomar su lugar en la silla y al verla tan tranquila. A mi me tranquiliza.

4 comentarios:

  1. quizás sea simplemente que la abuela está más tranquila con la idea de la muerte y le asusta menos...

    un abrazo

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  2. lo que tú no sabes es que la abuela está drogada, además de claro que le tiene miedo a la muerte... no es normal que duermas con la luz prendida sólo porque no te aparezca el marido en la otra cama...

    la conciencia, la conciencia... por eso duermo en su cama

    suena muy triste el post lo voy leyendo de nuevo

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  3. querida sherezada le debo un abrazo y algo muy muy muy padre por estar al pendiente =)


    ps. no sé que es eso muy padre

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  4. mmmm... ¿una puesta de sol compartida? eso suena muy padre, o una caminata por la plaza zaragoza y corredores aledaños.

    besos.

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Hola.