junio 26, 2005

Te perdono.

Perdono que no me dejes hacer comentarios. Que nos digas que nos callemos en coloquios. Que me pongas a ver películas y leer libros. Te perdono que sea tan callada y reservada que no te pareces a mí. Pero lo que más te perdono ,más bien te pido, es que no dejes de maravillarme.

Sabemos las dos que al leer esto te encontrarás y dirás Pinche Paola. Pero no importa porque en el fondo sabemos que de pinche no tengo nada; que de amargada no tienes ni la a. Y que tu nombre es la segunda persona del género fémenino en singular. Como también sabemos que en el francés toma esa dualidad para sonar como la segunda persona del género masculino en singular del español.

Y es que así eres aunque nadie me lo crea. Aunque todos nos preguntamos como le haces y te digamos las gracias. Aunque hay quienes se inventan quinceañeras que van a su boda, otros que traen comidas lejanas, y otros que simplemente te decimos "no te hagas pendeja". Pero así te queremos y sólo se te agradece (por lo menos yo) de ello.

3 comentarios:

  1. híjoles, las quiero tantotantotanto a las dos que quisiera reprobarlas para que nunca estén lejos de mí... o bien, que ya dejen de ser alumnas para que sean siempre (siempresiempre) mis amigas p y p...

    ResponderBorrar

Hola.