Cuando uno sale de viaje por varios días, por lo menos yo, me siento parte de este lugar. Pienso en sus posibilidades se me olvida que la vida en el desierto es todavia habitable. Pienso en los años que tengo que son pocos aunque piense que son una eternidad.
Platico con la gente y agarro poco de aquí y allá. No tengo un ritual como llevar un ipod y recordar mis viajes por la música. Prefiero sorprenderme ebria en un bar reconociendo una canción que sobria no lo haría y cantandola. Yo no bailo en lugares que no conozco tengo mis limites. Yo recuerdo la música de los momentos que me convienen porque a final de cuentas mi memoria como ya he dicho es selectiva.
Por la ventana veo una ciudad-puerto-pueblo nublado un domingo que esperan cambiar o quizás no. Como diría a la Lore es volver a las monarquias. Yo no sé que opinar sobre eso. Yo sólo recuerdo la primera ves que tuve que votar y lo hice y prometí no hacerlo de nuevo. Mis primeras veces siempre son desastrosas. Primer día de clases de la universidad llovio. Yo y mi bolsa gigante roja, mis zapatos nuevos hechados a perder regresando derrotadas al principio de una vida. Una vida. El principio de una vida que uno escoje y se da cuenta de ello como dice Marcela. Marcela no tiene idea de que escojer. Pienso que no es sólo Marcela sino es este afán de inventar e inventar carreras, y buscarnos perfiles. Estoy tranquila de no tener el espacio para hacerme atrás.
Pasar del inglés al español. Como si fueran uno siempre es muy divertido. Como le decía a Jenny es que en inglés no pienso I have to let it flow. Y ella agregó es que hay algo en el sonido y el ritmo. Pienso en el sonido y el ritmo y la incertidumbre de no darse a entender. Yo me puedo entregarme a eso tan facilmente.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Hola.