domingo aquí siempre suceden las esperas: la llamada que no dice ni buenas ni malas noticias, el correo electrónico que por ser domingo deben responder, esperar que la enfermedad ceda un poco, palabras exactas, ojos que no pesen, espero como quien siempre ha esperado y cuento todo lo que falta por esperar.
esperanza no es un valor que me distinga.
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