Uno. Uno es el lenguaje. También es la confusión, el murmullo, la manera en que pronunció una palabra tan distintamente. Es vernos derrotados ante lo que ya sabemos con anterioridad. Hombre te confieso que deje esto y te disculpas, me dices que no debería importar. Te digo que en realidad no importa. Inventó una propuesta tan elaborada de lo que dices. Mezclo partes tuyas con lo que yo también he vivido. Y de pronto recuerdo que uno es el lenguaje. Que era lo único que me llamaba la atención platicar contigo. Yo ya había visto esas fotos. A diferencia tuya, tú nunca me dejaste de importar. La verdad es que tú, ya no es usted y mucho menos el aquél señor de las cifras.
Por eso el juego de uno al final de cuentas es todo menos uno, o todo al final de cuentas es uno más uno mismo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Hola.